Cómo aplicar tu rutina por capas
El orden va de lo más ligero a lo más denso. Esa única regla cubre casi todo, porque un sérum ligero no puede atravesar una crema rica, mientras que una crema rica se asienta sin problema sobre un sérum.
Mañana
- Limpiar — o simplemente aclarar con agua si no llevabas nada durante la noche. Limpiar dos veces al día es más de lo que necesita la mayoría de las pieles.
- Tratar — sérum sobre la piel ligeramente húmeda. Presiónalo en lugar de frotarlo. Dale treinta segundos.
- Hidratar — una crema ligera que no forme bolitas bajo lo que viene después.
- Proteger — protector solar, al final, todos los días. Si estás reconstruyendo la barrera, no es opcional.
Noche
- Retirar — si has llevado protector solar o maquillaje, usa primero un desmaquillante específico. Un limpiador suave no está hecho para hacer ese trabajo solo.
- Limpiar — el segundo paso de una doble limpieza, o el único paso en un día sin nada en la piel.
- Tratar — sérum, o un activo si usas alguno.
- Reparar — una crema de noche más rica, al final, para retenerlo todo mientras duermes.
Tres cosas que salen mal
Aplicar sobre piel completamente seca. Los humectantes toman agua de donde la encuentren. Sobre piel húmeda es el agua que acabas de aplicar; sobre piel seca en una habitación seca pueden ser tus propias capas profundas. Deja la cara ligeramente húmeda después de limpiarla.
No esperar. Poner una crema sobre un sérum que no se ha absorbido es lo que provoca las bolitas de producto. Treinta segundos entre pasos lo resuelven.
Cambiarlo todo a la vez. Si algo provoca una reacción, no tendrás ni idea de qué producto fue. Introduce un producto cada vez y dale quince días a cada uno.
Cuánto tarda en funcionar
La hidratación es inmediata: la verás el primer día. La reparación de la barrera no: dale tres semanas a cualquier rutina antes de juzgarla, y cuenta con que la primera semana parezca que no pasa nada.